Siguiendo este razonamiento, el nuevo presidente de EE UU firmó ayeruna orden ejecutiva congelando el salario del personal de la Administración quecobre más de 100.000 dólares al año (77.620 euros). El anuncio lo hizo ante aun grupo de empleados de la Casa Blanca minutos antes de que estos prestaran el juramentopara sus cargos.
El portavoz del presidente no facilitó el número de personas afectadas.
Obama, rubricó con su firma otra orden ejecutiva que limita la actividad de los lobbies, algo en lo que se había comprometido en la campaña. En particular, el presidente, prohibió ayer los regalos a los miembros de su Administración y anunció que cuando los altos cargos dejen el Gobierno tendrán completamente vedado hacer lobby a la Casa Blanca 'mientras sea presidente'.
Obama recordó a su personal que el servicio público es un privilegio y no un trampolín para mejorar la posición de ninguno de ellos o sus futuros clientes. Una tercera orden aprobando una mayor transparencia informativa también fue firmada en el mismo acto.
Siendo llamativos, estos no fueron, sin embargo, los únicos pasos del inicio de la nueva presidencia.
Además de varios actos protocolarios, el presidente habló con los líderes de Oriente Medio sobre la situación en Gaza y emitió una orden inmediata para detener las comisiones militares que enjuician a los detenidos de Guantánamo con el objeto de estudiar un cambio en su situación procesal. Obama quiere cerrar esta controvertida cárcel en un periodo no mayor a un año.