En nuestro país Josep Catllá, CEO de Weber Shandwick España y Bélgica, Alfonso López, Director General de Reti España - entidad que acaba de lanzar el primer portal dedicado a la materia en nuestro país- y Daniel Ureña -Socio Director de Más Consulting España-, coincidían
en que esto fomentará la buena práctica de las agencias. Para el
primero, lo único que puede motivar discrepancias es el hecho de que
tengan que especificar la parte de las cuentas que se destinan a cada
uno de los servicios en Relaciones Públicas, ‘el motivo por el que se
está demorando la incorporación voluntaria de las agencias en el
registro'. En este sentido, Catllá adelantaba que lo que ya
están haciendo desde su agencia es informar a sus clientes de lo que va
a suponer formar parte de este registro.
Por su parte, López señalaba que el registro les parece favorable, y lo hace apoyándose en lo que dicta la propia Comisión Europea en el Libro Verde: ‘el
lobby es una actividad legítima en un sistema democrático, que
contribuye a llamar la atención de las instituciones sobre asuntos
importantes'; ‘el lobista debe tener un código ético de conducta que
prohíba de forma expresa ejercer presión indebida sobre los decisores
políticos', añadía. En ésta línea, Ureña apuntaba que ‘la
industria necesita, como ocurre en muchos países, transparencia y
claridad, por ello todas las medidas que sirvan para normalizar estas
actividades son bienvenidas. [...] Las actividades de lobbying tienen
en nuestro país una imagen, muchas veces, inmerecida. Por ello, cuanta
más transparencia mejor para el sector'.
Mientras desde Bruselas, Peter Lochbihler, director de Public Affairs de Pleon, y Timo Sieg,
CEO de la agencia en Europa, incidían en que ‘en la sociedad actual, de
medios interconectados y poderosas ONGs, el comportamiento de los
políticos se observa muy estrechamente. Por eso, la representación de
intereses tiene que ser totalmente transparente. Transparencia en
pensamiento y acción es una de las reglas de oro en las actividades de
Public Affairs profesionales y sostenibles'. Sin embargo, el hecho de
que hasta octubre sólo se hayan apuntado 400 organizaciones en el
registro de la Comisión -de los 15.000 lobbistas que se estima que hay
en Bruselas- demuestra que existe cierta confusión y dudas sobre este registro.