Es un hecho, constatable a diario en los distintos periódicos e informativos, la existencia de grupos o asociaciones de particulares, corporaciones o empresas, que buscan a través de la unión defender una serie de intereses comunes, en los distintos frentes en que estos pueden verse afectados. Así es habitual leer informaciones sobre las reivindicaciones ante las administraciones públicas de la Asociación de Usuarios y Consumidores, los representantes de las empresas aseguradoras, o la Sociedad General de Autores y Escritores defendiendo los derechos de autor. Sea cual sea el fin de estas reivindicaciones, en todas encontramos unos elementos comunes: un grupo de personas, unos mismos intereses, unos medios de actuación… a estos grupos los llamaremos, de momento, grupos de presión. A ellos vamos a dedicar este artículo: su definición, sus elementos principales, sus formas de actuación en la vida política española, así como la conveniencia de su regulación.

Edición: Centro de Estudios Políticos y Constitucionales

Colección: Cuadernos y debates, 153

ISBN84-259-1255-5