La iniciativa defendida por el Grupo Confederal para regular la actividad de los grupos de interés en el Reglamento del Congreso se presentó como una enmienda a la totalidad al texto del PP cuya admisión a trámite fue aprobada en marzo.

El texto a la enmienda a la totalidad presentada por Unidos Podemos planteaba, además de la incorporación de un ‘Código de Conducta’, la obligación a los parlamentarios de publicar sus agendas públicas. Por otro lado, instaba a la creación de un ‘Comisionado Independiente’ que contaría con la potestad de aplicar sanciones a los lobbies en caso de incumplimiento de las obligaciones de trasparencia. La enmienda preveía asimismo sanciones a los grupos parlamentarios que incumplieran de forma reiterada la obligación de transparencia.

La iniciativa, defendida por Gloria Elizo, recibió los noes del PP, Ciudadanos, PNV, PDeCAT, UPN y Foro Asturias y el voto favorable de PSOE, Compromís y ERC. Francesc Eritja, diputado de este último, se mostró dispuesto a lograr el objetivo de la enmienda por medio de enmiendas parciales.